Hyung: Capitulo extra
Una
ráfaga de viento frio le pego a Jaejoong en su rostro cuando este bajo la
ventana del automóvil y se recostó sobre el borde. Yunho, quien estaba a su
lado conduciendo, sonrió ante la vista, observando a Jaejoong cerrar sus ojos
tranquilamente mientras el viento le alborotaba el cabello.
Era
la víspera del cumpleaños número 16 de Jaejoong y Yunho había arreglado un
viaje hacia su ciudad natal Gwangju para celebrarlo. Convencer al señor Dakho
de llevarse a solas a Jaejoong a un viaje no había sido fácil, sin embargo este
al final había aceptado, dejándolo en manos de Yunho ya que le había probado
que era un hombre responsable. A fin de cuentas, no había nada de que
preocuparse si Yunho estaba ahí para Jaejoong.
Además,
el motivo del viaje no solo era celebrar. Yunho también anhelaba reunir a sus
padres y Jaejoong para que estos pudieran conocerse más a fondo. El mayor le había
contado sobre la relación que tenía con Jaejoong a sus padres por teléfono y aunque
ellos lo habían aceptado, aun no se encontraban muy satisfechos con ello. Ellos
creían que Jaejoong era muy joven para Yunho y que a largo plazo, esa relación
no funcionaria.
Pero
Yunho quería demostrarles que estaban equivocados.
Aparcando
el auto en el garaje fuera de su casa, Yunho tomo una gran respiración viendo de reojo a Jaejoong quien se encontraba
sereno, indicándole con su mirada que todo saldría bien.
—¡Yunho,
hijo mío! —El señor Jung salió por la puerta delantera, recibiendo con brazos
abiertos a los recién llegados. —¿Cómo estuvo el viaje?
—Estuvo
bien padre, sin complicaciones. —Le contestó Yunho al salir del auto. Luego lo
imitó Jaejoong.
—Buenos
días Ajusshii ¿Cómo está? —Jaejoong hizo una reverencia de 90º grados al señor
que estaba frente a él siendo correspondido con otra reverencia.
—Dime
Señor Jung muchacho.
Jaejoong
asintió cortésmente.
—Chicos,
entren a la casa, ya está preparada la comida
—La señora Jung avisó por una de las ventanas haciendo que los demás sacaran
sus cosas del auto y entraran a la residencia.
Hasta
el momento todo iba bien.
..
La
conversación había resultado más amena de lo que Yunho había pensado. Jaejoong,
contrario a su personalidad, había estado hablando más de lo usual,
entreteniendo a los padres de Yunho con su plática madura y educada. A Yunho le
resultó extraño este comportamiento, sin embargo el hecho de que quizá Jaejoong
sabía que los padres de Yunho no estaban muy convencidos con su relación, podría
haber sido el causante de su esfuerzo extra para convencerlos de que él era
correcto para su hijo. Y al parecer estaba funcionando, puesto que la señora
Jung solo se mantenía sonriendo ante el aura tranquila que emanaba Jaejoong
mientras el señor Jung asentía complacido al ver que el menor también era un
aficionado a la historia coreana.
Todo
estaba saliendo a la perfección.
—Yunho
nos contó que sabes tocar el taegum. —La madre de Yunho comentó al levantarse y
empezar a recoger los platos de la mesa. —¿Te molestaría mostrarnos?
Siguiendo
la petición de la señora Jung, Jaejoong tomo de su maletín su taegum y empezó a
tocarlo, embriagando a todos los presentes con su melodía y su finura al tocar.
La madre de Yunho aprovecho que Jaejoong estaba distraído para llamar a su hijo
con su mirada, haciendo que la siguiera hasta la cocina.
—Bueno
Yunho, parece que no te equivocaste del todo. —La señora Jung le dijo una vez
estuvieron ambos en la cocina y ella descargara los platos en la alacena.
—Realmente me sentía preocupada de que estuvieras en una relación con un
adolescente, pero tal parece que Jaejoong es un chico maduro quien puede manejar
tener algo con un hombre mayor como tú. Además, tal y como la otra vez, se ha
comportado educado y amable…. Y es tan adorable. —Ella sonrió ante esta última
oración.
—Lo
se madre, Jaejoong es especial. Yo no me metería con alguien tan menor si no
supiera que tendría la capacidad mental suficiente para afrontar esto.
Su
madre asintió. —¿Y su padre, que dice?
—Poco
a poco lo ha ido aceptando. En realidad, se ha comportado bien con nosotros,
aunque aún le parezca extraña toda la situación.
—Si
lo comprendo. Jaejoong aún es como un bebe ante sus ojos. —La señora Kim dijo.
—Pero si te ha dado luz verde para proseguir es que quizá él piense que tú eres
bueno para su hijo. No cualquier padre permitiría eso. Siendo sincera si me
pasara lo mismo, pensaría que ese hombre solo se quiere aprovechar de mi
muchacho…
—Madre,
sabes que no es el caso. Yo amo a Jaejoong.
—Lo
sé. —Ella suspiró y saco unos cuantos platos para comenzar a servir el postre.
Hubo un momento de silencio mientras la madre de Yunho se ocupaba en servir y
Yunho solo se limitaba a mirarla. Luego la señora Jung le dio la cara a su
hijo, mordiéndose por un instante los labios antes de decir lo que le había
estado rondando en su cabeza. —Yunho quiero saber algo y quiero que me lo respondas
con sinceridad.
Yunho
arrugó el entrecejo, pensando que sería eso que hacia hablar a su madre con
tanta seriedad. —Te escucho.
—Yunho…
—Ella se tomó unos segundos. —¿Tu y Jaejoong han tenido relaciones sexuales?
Ante
lo inesperado de la pregunta, Yunho se quedó frio, viendo con ojos grandes a su
madre quien esperaba por una respuesta. La verdad él no le había querido
revelar eso a sus padres puesto que siendo Jaejoong un menor de edad, era
incorrecto estar haciendo aquellas cosas con él. Sin embargo y ya que se había
sincerado contándoles su relación en primer lugar, tal vez también tenía que
ser honesto con el tema de su sexualidad. Simplemente no consideraba bueno
tener que ocultarlo, aunque decirlo tampoco es que fuera la cosa más sencilla
de hacer.
No
obstante, iba a optar por esa vía.
—Sí,
si lo hemos hecho. —Yunho admitió luego de minutos de duda. Su vista fue a
parar al mesón, no teniendo el coraje de mirar a su madre al decir eso.
La
señora Jung inhaló un poco de aire ante la respuesta, meditando sus palabras.
—Me imagino que fue acuerdo de los dos ¿No?
—Por
supuesto madre. Yo no forzaría a Jaejoong a hacer algo que no quiere.
—Entiendo.
—Ella termino de servir el postre. —Ya me lo sospechaba supongo. Aun así me deja
un poco intranquila este asunto…Jaejoong es muy joven para eso.
—Pero
está en buenas manos madre. Yo…
—Y
que tú te hayas sentido atraído sexualmente por él…
—Madre.
—Yunho la interrumpió, no queriendo que esa conversación siguiera por más
tiempo. Honestamente era realmente incomodo estar discutiendo su vida sexual con
su madre. —Jaejoong y yo estamos bien con aquello, así que no hay nada de qué
preocuparse. Pienso que soy un hombre responsable para saber que actos hacer,
por lo que no creo que debas inmiscuirte más en este asunto.
La
señora Jung suspiró y decidido hacerle caso a su hijo. Después de todo, Yunho
siempre había demostrado ser inteligente con sus acciones. —Bien, solo espero
que se protejan y sean cuidadosos ¿Ok?
—No
me lo tienes que decir.
—¡Yunho!
Su
padre cortó la conversación gritando desde la sala, haciendo que tanto Yunho
como su madre retornaran a donde se encontraban Jaejoong y el señor Jung.
—Le
estaba diciendo a Jaejoong que ya que están aquí deberíamos ir todos a visitar
al templo JeungSimSa para que Jaejoong conozca la historia de Gwangju. —Su
padre sugirió y al ver el rostro emocionado del menor, Yunho supo que no podía
negarse a cualquier cosa que deseara Jaejoong. La desmedida fascinación de
Jaejoong por visitar templos históricos hacia enternecer a Yunho, sin embargo,
el que sus padres planearan estar TODO el día con ellos, era algo que definitivamente
no le convencía de a mucho.
Y
estaba en lo correcto, puesto que en cuanto llegaron al dichoso templo, sus
padres no se alejaron ni un momento de Jaejoong; arrastrándolo con ellos dé
lugar a lugar como si de un muñeco se tratara. Ya hasta parecía que Jaejoong
era su hijo más que él. Y es que a Yunho no le hubiera importado tanto de que
sus padres estuvieran tan apegados a Jaejoong de no ser porque este era el
primer viaje que tenían juntos como pareja, de manera que obviamente él quería
compartir todo su tiempo con Jaejoong.
Lástima
que al parecer no sería así… por lo menos lo que restaba de ese día.
—¡Jaejoong
ven aquí! —La señora Jung le aviso a Jaejoong que una representación iba a
tener lugar en una de las salas de exposición del templo, por lo que junto al
señor Jung se dispusieron a buscar unos asientos para disfrutar la obra. Yunho,
que había sido dejado atrás, se las arregló para sentarse justo detrás de
ellos, queriendo encontrar un espacio para poder estar con Jaejoong.
Le
tenía preparado un regalo.
—Shhh
silencio, ya va a comenzar.
La
obra dio inicio y el silencio reino en el público a la par que los actores
daban su representación de un acontecimiento histórico. Los padres de Yunho
sonreían por la actuación mientras Jaejoong observaba tranquilo el espectáculo.
De repente, La concentración de Jaejoong fue interrumpida cuando sintió como
alguien tomo su mano por atrás, acariciándola sutilmente con sus dedos. Volteo
disimuladamente y su mirada se posó en Yunho quien le devolvía una expresión
traviesa, indicándole que lo siguiera. Volviendo su vista a los padres de
Yunho, Jaejoong se las arregló para deslizarse fuera de su asiento sin que
ellos dos lo notaran y salir de la sala en compañía de Yunho. Se tomaron de las manos y se escabulleron
hacia una zona más privada. Ya allí, no tardaron en abrazarse y darse unos
cuantos besos, recuperando el tiempo perdido de su viaje de pareja.
—Al
fin te tengo para mí solo. —Yunho le dijo mientras enroscaba sus brazos por
detrás de la espalda baja del menor. —Honestamente he querido estar a solas
contigo desde que llegamos.
—Tú
querías que me relacionara con tus padres.
—Sí,
pero me están quitando toda tu atención. —Yunho hizo un puchero, sintiéndose
celoso hasta de sus padres por robarle tiempo con su preciado Jaejoong. —Creí
que nunca se alejarían de ti.
—Pero
ya estamos aquí.
—Si…
—Yunho corrió un mechón de Jaejoong detrás de su oreja. —Y te tengo un regalo
de cumpleaños. Cierra los ojos.
Jaejoong
arrugó el entrecejo ante eso, él de verdad no esperaba un regalo. Cerrando los
ojos tal y como Yunho se lo pidió, Jaejoong sintió al mayor ponerse detrás de él
y colocarle una especie de cadena alrededor de su cuello. Cuando los abrió de
nuevo y miro hacia abajo, pudo notar un bello y reluciente medallón de oro, el
cual tenía un relieve con diseño oriental y un viejo proverbio coreano escrito
sobre él.
—Es
un amuleto, amor. —Le susurró Yunho al enroscar sus manos sobre su abdomen y
plantarle un beso en la cien. —Te protegerá cuando no esté ahí y podrás
mantenerlo cerca de tu corazón…para que te recuerde a mí.
Jaejoong
se rió leve por la cursilería de Yunho y luego se volteo, quedando frente a
frente. —Gracias. —Murmuró leve para luego acercarse a los labios del mayor y
besarlo con dulzura, chupando suave y despacio como si tuvieran todo el tiempo
del mundo. Yunho le siguió el ritmo y profundizo el beso, adentrando su lengua
ocasionalmente en la boca del otro y tirando de los labios cada vez que tenía
oportunidad. Besarse se había vuelto algo tan natural que ya no pensaban en que
hacer o que sentir cada vez que se daban un beso. Solo se dejaban llevar.
—¡Yunho!
La
voz consternada de la madre de Yunho los hizo separarse al descubrir que ambos,
el señor y la señora Jung, los miraban con cara de asombro, luciendo
extremadamente avergonzados.
—Vamos,
se hace de noche y hay que volver a la casa.
—la señora Jung tomo de la muñeca a Jaejoong y lo impulso a seguirla, no
sin antes darle una mirada de reprobación a Yunho por estar besando de esa
manera tan atrevida a un menor de edad en un lugar público.
Exhalando
un suspiro profundo, Yunho los siguió detrás notando como Jaejoong se volteaba
a verlo y le dedicaba una tenue sonrisa traviesa por su osadía.
..
En
la noche luego de la cena, Jaejoong y Yunho se dispusieron a desempacar algunas
cosas en la habitación de este último, puesto que no habían podido hacerlo a su
llegada. Luego de que hubieran acomodado todo, Yunho se acostó en la cama y
Jaejoong se distrajo paseándose por la habitación, observando detenidamente
cada cosa que había en ella. Era como viajar en una máquina del tiempo, ir a la
época en donde Yunho era un adolescente como él.
Luego
de graduarse de la escuela, Yunho se había mudado a Seúl con la intención de
estudiar en la universidad, por lo que esa habitación había quedado abandonada
por alrededor de 7 años y muchas de las cosas que usaba cuando era un
adolescente aún estaban ahi.
—¿Te
gustaba el baseball? —Jaejoong le preguntó al tomar entre sus manos un
portarretrato de Yunho cuando era parte del equipo de baseball de su escuela.
—Sí,
no lo he vuelto a jugar desde que tenía casi tu edad. —Le contestó, elevando un
poco su cabeza para poder verlo.
Jaejoong
regreso su vista a la foto. —¿Tenias mi edad en esta foto?
—Un
poco más grande supongo.
—Eras
apuesto. —Jaejoong dejo el portarretrato en su lugar y se trasladó a otro lado.
Yunho
alzo la ceja ante eso. —¿“Era” apuesto? ¿Eso significa que ya no lo soy? —Le
preguntó queriendo jugar un poco con él.
—Tu
juventud resplandece en esa foto.
—¿Entonces
ahora soy un viejo? —Yunho volvió a bromear viendo como Jaejoong no parecía
captar sus bromas. —Me pregunto qué
pensarías de mí si me hubieras conocido a esa edad, ¿Te hubieras sentido
atraído a mí también?
—Si
te hubiera conocido a esa edad probablemente estaría más preocupado en aprender
atar mis agujetas que en ponerte atención.
Jaejoong
dijo con sinceridad y Yunho no pudo evitar pensar en un Jaejoong de 7 años
junto a un Yunho de 17. El solo pensamiento le revolvió el estómago. —Menos mal
que nos conocimos en este tiempo entonces. —Respondió con una mueca tratando de
alejar esa imagen de la cabeza.
—Aunque
si te hubiera conocido yo teniendo 16…
Yunho
esperó expectante a lo que diría el menor.
—…También
me hubieras gustado. —Suspiró y miro a Yunho a los ojos, sintiendo que no
importaba que tiempo, edad o circunstancias se hubieran encontrado.
Él
se hubiera enamorado de Yunho de todas formas.
—Disculpa,
Jaejoong. —De repente la madre de Yunho se asomó por la puerta, llamando al
menor. —Ya te organice la cama en la habitación de invitados. Puedes ir a
acomodarte ahí ¿De acuerdo?
—De
acuerdo. —Jaejoong le dio una reverencia.
—Bien,
no tardes.
Antes
de salir, la señora Jung le mostró una mirada de advertencia a su hijo y luego
se marchó de la habitación, dejándolos de nuevo a solas. Era obvio lo que ella
estaba tratando de evitar; no quería que cosas “pecaminosas” sucedieran entre
el menor y su hijo esa noche. Ya fue bastante verlos besarse de esa forma en el
templo para que tuviera que imaginárselos “haciendo el amor” bajo su propio techo. Simplemente ella sentía
que el que Yunho estuviera teniendo sexo con un menor de edad no era correcto,
por lo que tenía que evitarlo al menos si estaba dentro de su alcance.
—Ella
no quiere que comparta contigo en la noche ¿Cierto? —Jaejoong le preguntó a
Yunho algunos minutos después de la salida de la señora Jung. Como siempre,
Jaejoong era hábil de darse cuenta de todo.
—Solo
está tratando de “protegerte” —Yunho le explicó. —Además, ya sabe que lo
hicimos.
Jaejoong
asintió por esa confirmación y luego fue hasta el lado de Yunho,
inclinándosele. —Pero no quiero dormir lejos de ti.
—Ni
yo, pero es la casa de mis padres y tenemos que respetar sus reglas.
El
menor se mostró desanimado por el comentario y se alejó por un momento de
Yunho. Aunque no lo demostrara, él también había querido pasar tiempo junto a
Yunho en ese viaje debido a que en la ciudad, los horarios de poder verse se habían
reducido por el trabajo del mayor y el señor Kim no dejaba a Yunho quedarse en
la noche en su casa. Realmente necesitaba a Yunho dentro de él y dormir después
junto a él, pero al parecer, en este viaje tampoco iba a ser posible.
Al
menos de que él intentara algo.
Gateando
hacia Yunho, Jaejoong monto medio cuerpo sobre el pecho del otro, quedando su
cara a muy pocos centímetros de la cara del mayor. —Yunho, dame un beso de
buenas noches —Le demandó mimosamente, lamiéndose los labios en el proceso.
Yunho
reconoció de inmediato esa actitud y supo que debía detenerla antes de que no
se pudiera controlar. —Jaejoong debes ir a la cama, mi madre está pendiente de que vayas.
—Aún
es temprano.
—Pero
ya tienes que dormir.
Jaejoong
hizo un puchero y bajo su cabeza hasta la entrepierna de Yunho, presionándose
juguetonamente como si estuviera negándose a su orden. En este tiempo de
relación, Yunho había descubierto lo meloso que podía ser Jaejoong cuando quería
algo de cariños, y, cuando las cosas no salían a su favor, él hacía de todo
para poder obtener algo de Yunho.
Sea
de la forma que fuera.
Sin
importarle nada, Jaejoong siguió rozando su rostro contra la entrepierna en un
intento de calentarlo, y supo que estaba funcionado cuando Yunho empezó a
removerse incomodo ante las caricias que le estaba brindando.
—Detente.
—Yunho alejo con su mano la cabeza de Jaejoong. De verdad se estaba excitando.
—Yunho,
déjame darte mi despedida de buenas noches. —Sin intención de parar, Jaejoong
hábilmente bajo los pantalones y los boxers de Yunho, lo suficiente para que el
pene del mayor saliera y lo acercara a su cara. El pene flácido fue recibido
por la boca de Jaejoong quien comenzó a chuparlo y lamerlo con ansias de que
cobrara vida ante sus caricias. Jaejoong había dejado también su timidez en el
sexo y ahora podía ser muy obsceno si se lo proponía.
—Ahh
Bebe… —Yunho suspiró fuerte mientras acariciaba el pelo de Jaejoong con sus
manos, sin dejar de estar alerta a la puerta sin seguro de su habitación. Él sabía
que debía resistirse, sin embargo, Jaejoong no se la chupaba a menudo, así que
lo disfrutaría tomando el riesgo de que su madre pudiera descubrirlos.
Así
estaba de caliente.
El
menor se metió todo el sexo a la boca y empezó a chuparlo de arriba hacia
abajo, tomando la base para permitirle tener más control. El miembro comenzó a
tomar forma dentro de su boca y solo le basto unos segundos más para estar rígido
como una piedra. Luego, Jaejoong se lo saco y le dio pequeñas lamidas a la
ranura de la base que comenzaba a chorrear liquido pre seminal.
Yunho
no se dio cuenta cuando sus manos se trasladaron de la cabeza del muchacho
hacia la entrepierna de este y discretamente comenzaron a bajarle el pantalón
hasta tenerlo completamente desnudo cintura abajo.
—Ven
aquí. —Con habilidad, Yunho volteo a Jaejoong para que la cara del chico
quedara en su pene y él pudiera devolverle el favor, mamando también el pene de
Jaejoong que ya estaba erecto debido a los toques. Sin esperar, Yunho empezó con la succiones al
pene de Jaejoong, sintiendo como abajo, Jaejoong hacia lo mismo con el suyo. En
la habitación no se escuchaba más que puros sonidos húmedos y chasquidos de sus
lenguas, dientes y labios encontrándose con el pene del otro.
Según
Yunho, solo se darían algo de sexo oral mutuamente y luego cada uno iría a su
cama… pero obvio eso no sucedería así.
Yunho ya debía saber que cuando las cosas aumentaban de temperatura, era
muy difícil volver atrás.
Dejando
a un lado el pene de Jaejoong, Yunho acomodo el trasero del chico en su cara y le
dio unos cuantos besos a los glúteos, pasando luego la lengua por el ano para prepararlo.
—Hagámoslo rápido y luego te iras a la cama ¿Ok? —Yunho le susurró como acuerdo
mientras lo penetraba con su lengua. Jaejoong gimió a modo de respuesta.
Más
tarde, ninguno de los dos cayó en cuenta en que momento Jaejoong se enterró el
pene de Yunho entre sus nalgas y ahora lo montaba con vigor. Las manos de Yunho
se encontraban agarrando los glúteos del pequeño, dándole nalgadas ocasionales
con ganas de alentarlo.
No
era un sexo tranquilo ni romántico, era algo más desesperado, ambos deseando
llegar al final para que no pudieran ser descubiertos por la madre de Yunho.
Ok, estaban siendo demasiado arriesgados pero cuando el deseo llamaba era
difícil resistírsele, y por supuesto no iban a dejar pasar la oportunidad de
hacer el amor en sus propias vacaciones.
—Oh
así Bebe…—Yunho gimió. Le encantaba escuchar la manera en que sus pieles
chocaban una contra la otra. —Déjame follarte. —Abriendo sus piernas, Yunho se
impulsó hacia arriba ayudando a Jaejoong con las embestidas.
—¡Mm
Yun…Ahí! —Jaejoong respiro muy fuerte cuando Yunho encontró el Angulo perfecto
para penetrarlo. Los labios del chico se abrieron y en cada embestida no hacían
más que soltar gemidos abiertos.
Eso,
más el sonido de la cama crujiendo y sus pieles estrellándose, sería suficiente
para alertar a los padres de Yunho que dormían en el cuarto continúo.
—Me
quiero venir…ahh….Me quiero venir bebe. —Yunho le suplicó y lo abrazó contra su
cuerpo, tomando esta vez las riendas de la penetración.
Jaejoong
pego su frente húmeda con la de Yunho. —¿Dónde…?
Yunho
le lamio la oreja. —Dentro de ti.
El
menor cerro los ojos y bombeo su propio pene con desesperación. Él también
tenía unas ganas incontrolables de venirse. Sintió a Yunho ponerse más rudo
conforme el tiempo fue transcurriendo, arremetiendo contra su ano de una forma
salvaje y sin delicadeza. Al principio de su relación, Yunho siempre había
tratado de ser muy cuidadoso a la hora de penetrarlo pero a estas alturas, eso
ya no importaba.
Jaejoong
ya se había acostumbrado al pene inquieto de Yunho.
Apretando
su pene con su mano, Jaejoong se vino en el pecho de Yunho y cuando por fin
hubo saciado sus ganas, se recostó completamente sobre el cuerpo del mayor,
esperando que el otro también lo llenara. Yunho acelero el paso (si eso era
posible) y de un momento a otro su pene se tensó, y el semen salió quedando
aprisionado en las paredes del agujero del más pequeño. Yunho saco su pene
cubierto de semen y luego lo volvió a entrar, embistiendo a Jaejoong unas
cuantas veces más mientras lo besaba y acariciaba.
—Feliz
cumpleaños bebe.
Yunho
le susurró en los labios y lo siguió penetrando esta vez muy lento hasta que su
cuerpo dijera basta.
..
Horas
más tarde en la madrugada, la madre de Yunho se levantó de su cama y fue hasta
la habitación de invitados queriendo comprobar si efectivamente Jaejoong había
ido a dormir en esa cama como le había dicho.
Jaejoong
no se encontraba ahí.
Mordiéndose
la boca, la señora Jung fue esta vez hasta la habitación de Yunho y con extrema
cautela, empujo la puerta para poder observar por la ranura si el menor se
encontraba ahí.
Y
en efecto, ahí estaba.
Enredado
bajo las cobijas junto a Yunho, Jaejoong dormía pacíficamente con su cabeza
ladeada hacia la cabeza de Yunho, la cual estaba a su vez reposada en la cabeza
del menor. Se veian muy tranquilos…casi tiernos, sumergidos en una calma que
solo el amor podía brindar. La imagen impacto profundamente el corazón de la
señora Jung. Después de todo, Yunho y Jaejoong sabían muy bien con quien
estaban y porque lo estaban, por lo que no había necesidad de preocuparse por
asuntos que solo le inmiscuían a la pareja.
La
señora Jung cerró la puerta, sintiéndose de repente mucho más tranquila.
..
Nota: Bueno ahora si es el final, final de Hyung ¿Como les parecio? Dejen sus comentarios y anotaciones por favor.
Gracias por leer.

pues ni modo señora Jun si Jae quiere algo lo consigue por mas que lo quiera tener alejado de Yunho Jae se las arregla para tenerlo y pues ni modo se ven muy bonitos juntos dormiditos como unos Ángelitos aun que antes de eso eran unos picaros diablillos
ResponderBorrarGracias me encanto el final final hasta la próximo
Ahhhh más q fantástico.... Ahhhh me encantó ese jae travieso jejeje y los padres de yun q no los dejaban jajaja q cosas. Gracias x compartir. Besos.
ResponderBorrarDe lo mejor que he leído en un buen rato... Gracias por compartirlo y por tomarte el tiempo para escribirlo.
ResponderBorrarTe adoro! Te adoro!!! Me ha encantado este cap y el fic en general. Fue bonito ver como nacio y como sobrellevaron su relacion Yunho y Jaejoong......... La diferencia de edades fue un problema y preocupante xD ..... Pero pienso q como paso en ellos, si el amor es verdadero, mutuo y respetuoso, todo se puede. Me encanto tambien que los papis Jung hayan aceptado a Jae.....jajajajaja y que calientes se pusieron, apasionados, ese es el verdadero amor. Wiiiii me Encanta como escribes......porfa porfa actu de lady marmalady y otros futuros fics, porfaaaaa!!!!! GRACIAS! <3 :-) :-P ;-) <3
ResponderBorrarHermoso!!! Me gusto mucho ya tienen una relacion muy madura y me gusta cuando Jae se comporta mimado y es la debilidad de Yunho. Gracias por el extra no imagine que lo hicieras
ResponderBorrarGracias por este auténtico final!!!
ResponderBorrargracias me encantó ¡¡ me da pena de que ya sea el final final :( un fic en general hermoso me alegra de que haya terminado con ellos juntos, lamento no comentar antes , porque lo leí cuando recién lo publicaste pero por movil se me hace super dificil comentar :c de nuevo muchas gracias por compartir este fic y espero ansiosa el final de lady marmalade :D
ResponderBorrar-Pris.
Gracias por este capitulo extra ;-)
ResponderBorrarFue agradable leer esta historia, felicitaciones!
Me gustó mucho más todo el personaje q creastes para jaejoong gracias espero q escribieras más sobre esta diferencia de edades
ResponderBorrarCon un yerno como jaejoong quien se negaria aceptarlo? Nadieeee. El es el chico perfecto para su hijo y ya se gano a los suegros*.* jae tentador convecio a su yunnie para hacerlo esa noche *q* adore esta historia. Gracias por compartir ^^
ResponderBorrarJejejeje que calenturientos son ese par pero es que son tan guapos que ni modo. Me encantó el afán que tenían JajajaJa. Fue muy bonita la historia, bien contada así que muchas gracias por compartir!!!
ResponderBorrarHermoso travieso Jae sabe como enloquecer a Yunho, me encanto tu forma de contarla....gracias
ResponderBorraray, que calor, no? xD jajajaja ese yunjae me encanta y me sonroja siempre jajajaja ya parezco la mamá de yunho xd jajajajaja me encantó este extra *o* eres tan buena, nos conscientes un montón, Dios te lo pague :D
ResponderBorrar